Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Amén.
style=”display:block” data-ad-client=”ca-pub-2827709020586316″ data-ad-slot=”2184434980″ data-ad-format=”auto”> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
